jueves, 27 de febrero de 2014

TRASTORNO POR DEFICIT DE ATENCION E HIPERACTIVIDAD - III

Ana I. Rodríguez Cordobés - Pediatra de Atención Primaria

Después de hablar de los síntomas, diagnóstico, tratamiento y evolución del TDAH, creo que es obligado dar algunos consejos para intentar ayudar a los padres ya que es importantísimo implicarse y mantener una actitud positiva, aunque en muchas ocasiones cueste, y pensar que son niños con un aprendizaje distinto y no pensar en que este trastorno es una discapacidad.


Los padres de estos niños deben:

  • Entrenarse en el uso de técnicas de refuerzo positivo y de extinción: positivizar de forma verbal con puntos o gomets de colores las acciones que queremos que se repitan y no atender a las acciones que queremos sean desechadas. Positivizar cualquier acción, por pequeña que sea, para que se sienta valorado. Las rabietas nunca pueden funcionar.
  • Se pueden utilizar métodos de modificación de conducta como la economía de fichas, para mejorar el aprendizaje de las conductas adecuadas o inadecuadas (se crean fichas de unas pocas acciones que queremos se ejecuten de forma adecuada, vestirse solo, desayunar, recoger su ropa, preparar la cartera... cada una es evaluada al final del día). Pueden participar todos los hermanos, no sólo el que padece TDAH. 
  • Tener pautas familiares que propicien unas rutinas y unos horarios en cuestiones como sueño, alimentación, fomentar los juegos controlados que estimulen la atención (puzzles, cuentos, juegos de ordenador o consolas). 
  • Uso del humor para crear ambientes familiares lo más relajados posible.
  • Aprender a dar órdenes o peticiones siguiendo los siguientes consejos: claras y precisas y una orden o petición cada vez; llamarle por su nombre y mirándole a los ojos; usar frases cortas, sin sermonear, sin insultos, sin gritar y asegurarse que lo ha entendido diciéndole que lo repita.
  • Si se han de poner castigos han de ser inmediatos a la acción, imaginativos (no siempre castigar quitando la tele), de intensidad adecuada a la acción y siempre se han de cumplir al 100%.
  • Cada día termina por la noche. El nuevo día se ha de afrontar como un inicio. No se guardan los castigos ni los enfados.
  • Nunca se usan frases despectivas como "no te quiero", "eres malo". Al contrario "con lo bueno que tú eres, como...", "con lo que yo te quiero y...". 
  • No hay que enfadarse, hay que ponerse tristes con sus acciones. 

Los trabajos con niños con TDAH deben centrarse en conseguir:
  • una mejor adaptación a las normas.
  • mejorar su propia autoestima.
  • mejorar su propia capacidad de autoeficacia.
  • trabajar con ellos la autorregulación: que mejore su capacidad de autoobservación y mejore su conciencia sobre las conductas que lleven a cabo. A través de su habla interna conocerse mejor, aplicarse prohibiciones, aprender a darse órdenes.
  • trabajar su autorrefuerzo para ir mejorando la independencia de los adultos.
  • trabajar el control de la irritabilidad y de la agresividad.
  • mejorar la interacción social, mejorando la comunicación.
  • enseñarle técnicas de resolución de problemas, mejorando su capacidad de superar dificultades del día a día. 

Como conclusión decir que el TDAH es un trastorno complejo cuyo tratamiento no puede limitarse  a unos pocos meses. Además de la intervención sobre los aspectos conductuales, el tratamiento es en realidad hacer entender a los padres que debe asumirse una nueva forma de educar y convivir con el niño hiperactivo, al menos hasta que termine la adolescencia. 

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